sábado, 3 de mayo de 2014

HAZ ALGO CON TU VIDA: Una reflexión de Roger Periáñez



Yo, como todo el mundo, una noche que no podía dormir me paré a pensar.  “¿Qué es la muerte? ¿Qué se siente una vez muerto? Si eres una persona atea, como yo pensarías en el mero hecho de,   dejar de existir, en que como mucho “verías” continuamente un negro, o un blanco, sin la capacidad de pensar ni saber que has muerto. Llegar a esa conclusión tan obvia resultó muy abrumadora para mí, y me quitó el sueño “No quiero morir” ¿Y qué haces cuando estás en la cama y no puedes dormir? Reflexionas sobre tu vida, esas reflexiones me llevaron hasta un punto. “Sé perfectamente de que trabajan mis padres” me dije, “Sé más o menos de lo que hacían mis abuelos, no recuerdo de que trabajaban mis bisabuelos y ni siquiera lo he parado a pensar, y de mis tatarabuelos.... No sé quiénes eran mis tatarabuelos” Sé que muchos sabréis mucho más de vuestro árbol genealógico que yo del mío. Pero luego me pare a pensar otro dato: “No tengo ni idea de quien era mi tatarabuelo, pero sin embargo sé a la perfección quién fue J R R Tolkien autor de “El Señor de los Anillos”, sé quién fue Albert Einstein...que cojones conozco mejor a Adolf Hitler que a las raíces de mi apellido!, ¿a qué se debe esto?” obviamente solo necesité unos segundos para obtener respuesta “ellos han hecho algo importante en la vida” opiné” ellos, han hecho algo que les hará ser recordados toda la posteridad, y eso me devolvió a mi reflexión sobre la muerte, “ellos no han muerto” me digo” ellos siguen vivos en los actos que hicieron en vida, siguen vivos en los libros que escribieron, en los artefactos que inventaron, en los actos que hiciesen tanto positivos como negativos, esto me hizo prometerme algo a mí mismo y me hizo cambiar la frase que había formulado antes. “No voy a morir” me dije “Voy a hacer algo importante en este mundo, voy a dejar algo más que el recuerdo en un grupo de amigos y familiares que cuando mueran me hagan caer en el Olvido, voy a hacer que la historia me recuerde, no la familia.” Esto, tu que me estás escuchando, es lo que deberías plantearte ¿De qué te va a valer el hecho de estudiar una carrera que tal vez ni siquiera te guste? Ganarás mucho dinero, sí.... ¿pero para qué? Vas a morir igualmente amigo, y cuando sea demasiado tarde, y hayas invertido todo tu dinero en tu felicidad, mirando a las puertas de la muerte, sentirás una sensación agridulce. Dulce, por la satisfacción y el descanso merecido, agria, porque te darás cuenta que, habiéndote ofrecido todo a ti mismo, no le habrás ofrecido nada al mundo que, dentro de 100 años, no se acordará de ti.


Haz algo con tu vida… por lo que merezcas ser recordado…