Yo, como todo el mundo, una noche que no podía dormir me
paré a pensar. “¿Qué es la muerte? ¿Qué
se siente una vez muerto? Si eres una persona atea, como yo pensarías en el
mero hecho de, dejar de existir, en que
como mucho “verías” continuamente un negro, o un blanco, sin la capacidad de
pensar ni saber que has muerto. Llegar a esa conclusión tan obvia resultó muy
abrumadora para mí, y me quitó el sueño “No quiero morir” ¿Y qué haces cuando estás
en la cama y no puedes dormir? Reflexionas sobre tu vida, esas reflexiones me
llevaron hasta un punto. “Sé perfectamente de que trabajan mis padres” me dije,
“Sé más o menos de lo que hacían mis abuelos, no recuerdo de que trabajaban mis
bisabuelos y ni siquiera lo he parado a pensar, y de mis tatarabuelos.... No sé
quiénes eran mis tatarabuelos” Sé que muchos sabréis mucho más de vuestro árbol
genealógico que yo del mío. Pero luego me pare a pensar otro dato: “No tengo ni
idea de quien era mi tatarabuelo, pero sin embargo sé a la perfección quién fue
J R R Tolkien autor de “El Señor de los Anillos”, sé quién fue Albert Einstein...que
cojones conozco mejor a Adolf Hitler que a las raíces de mi apellido!, ¿a qué
se debe esto?” obviamente solo necesité unos segundos para obtener respuesta
“ellos han hecho algo importante en la vida” opiné” ellos, han hecho algo que
les hará ser recordados toda la posteridad, y eso me devolvió a mi reflexión
sobre la muerte, “ellos no han muerto” me digo” ellos siguen vivos en los actos
que hicieron en vida, siguen vivos en los libros que escribieron, en los artefactos
que inventaron, en los actos que hiciesen tanto positivos como negativos, esto
me hizo prometerme algo a mí mismo y me hizo cambiar la frase que había
formulado antes. “No voy a morir” me dije “Voy a hacer algo importante en este
mundo, voy a dejar algo más que el recuerdo en un grupo de amigos y familiares
que cuando mueran me hagan caer en el Olvido, voy a hacer que la historia me
recuerde, no la familia.” Esto, tu que me estás escuchando, es lo que deberías
plantearte ¿De qué te va a valer el hecho de estudiar una carrera que tal vez
ni siquiera te guste? Ganarás mucho dinero, sí.... ¿pero para qué? Vas a morir
igualmente amigo, y cuando sea demasiado tarde, y hayas invertido todo tu
dinero en tu felicidad, mirando a las puertas de la muerte, sentirás una
sensación agridulce. Dulce, por la satisfacción y el descanso merecido, agria,
porque te darás cuenta que, habiéndote ofrecido todo a ti mismo, no le habrás
ofrecido nada al mundo que, dentro de 100 años, no se acordará de ti.
Haz algo con tu vida… por lo que merezcas ser recordado…

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