Hoy os traigo un fragmento de mi principal proyecto, "Crónicas de un Historia Triste", una aventura para Dovahkiin, el héroe de Skyrim, famoso videojuego:
UNA
GOTA DE SUDOR
La oscuridad de un sombrío bosque de negras hojas se
cierne sobre mí, pero no retrocedo, avanzo sin miedo ni piedad, nada me
detiene, nada puede frenarme. Al fin veo la luz. Me encuentro en un llano suelo
en vertical, rosado como la carne, bajo sin parar ni mirar a donde voy hasta
alcanzar una montaña, pero tras su cima no hay más que un abismo, yo no me
detengo, no hay vacilación, no hay duda, se lo que voy a hacer. Avanzo y me
encuentro boca abajo, ahora el cielo no es el conocido azul manchado del blanco
de las nubes de la primavera recién llegada. Ahora veo un gris manchado del
rojo de la sangre de hombres y bestias del averno. Pero yo avanzo por el puente
que se alza entre dos grandes hoyos peludos y sucios, no pienso caer. Yo he
nacido para avanzar y pienso seguir avanzando. De repente el suelo se vuelve
tierno, húmedo y rosado como los labios de la hija de granjero que vuelve locos
a todos los chicos de un pueblo. Pero esta suave superficie no me detiene, yo
avanzo hasta encontrarme rodeada de hilos negros y recios. Escalo por ellos
hasta volver a ver ese cielo gris y rojo tan triste, comparado con la belleza
de la primavera. Sin pensarlo salto hacia lo que yo creo que es el cielo y me
encuentro cayendo. Un mundo de velocidad y tonos grises se ciernen sobre mí y
yo caigo, caigo, caigo hasta tocar el suelo manchado del rojo inconfundible de
la sangre que tanto evita la gente. Al rozar el adoquín de piedra en el suelo,
me desintegro como lo que soy, una gota de sudor.
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